La diversidad es vital para la fortaleza del sector tecnológico

El año pasado, varias firmas de tecnología dieron a conocer informes sobre la conformación demográfica de sus empleados, y enfatizaron en la seria carencia de diversidad en ese sector. Google indicó que el 61 por ciento de sus empleados eran blancos; el 30 por ciento asiáticos; el 4 por ciento se identificó como de dos o más razas, el dos por ciento negros, y el 1 por ciento de otras procedencias raciales. Estas cifras fueron bastante consecuentes en otras importantes compañías tecnológicas como Apple, Facebook y Twitter. Y este año, de acuerdo a los reportes revelados por las mismas compañías, no se produjeron progresos sustanciales.

En respuesta a esa situación, Twitter creó alianzas con organizaciones de diversidad e instituciones universitarias que prestan servicios a minorías étnicas, y también estimuló iniciativas internas entre sus empleados. Por su parte, Apple ha asignado más de $ 50 millones a proyectos de diversidad. Sin embargo, a pesar de tales iniciativas, muchos estiman que se debe trabajar más en el fomento de perspectivas diversas en el sector de la tecnología, y ampliar el suministro continuo de talentos que representen mejor a la sociedad.

¿Cómo se puede resolver ese problema? Muchos creen que será imposible el surgimiento de la nueva generación de líderes de la tecnología, y mucho menos la incorporación de niños de orígenes diversos; hasta que los alumnos de preescolar a duodécimo grado tengan acceso más temprano a la enseñanza de tecnología.

Para ejemplificar esa necesidad urgente, solo hay que ver cómo los empleos de programación por computación están aumentando dos veces más que el promedio nacional, en comparación con otros sectores. Esta situación hace que sea particularmente preocupante el descubrimiento reciente hecho por Code.org (organización sin fines de lucro dedicada a ampliar la participación en la ciencia de computación) de que 9 de cada 10 centros de enseñanza secundaria de los Estados Unidos no imparten clases de ciencias de computación. Pero lo más alarmante es que, según la Oficina de Estadísticas Laborales (Bureau of Labor Statistics), en el 2020 habrá 1.4 millones de empleos relacionados con ciencias de computación disponibles en el país, pero solo 400,000 estudiantes de esa disciplina para ocuparlos.

Según esas cifras, no puede restársele importancia a la necesidad de estimular a que niños y adultos de todas las procedencias étnicas estudien materias STEM (siglas en inglés de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas); y de crear profesiones en el campo de la tecnología.

Como el entrenamiento especializado para muchos sectores de la tecnología comienza en los estudios universitarios, la enseñanza superior tiene una posición privilegiada para ampliar las oportunidades en las comunidades marginadas, e incrementar la diversidad de la fuerza laboral en la industria tecnológica.

Una institución que ha encabezado esas iniciativas es la Universidad de Phoenix. Dadas las necesidades únicas de sus estudiantes– muchos de los cuales son trabajadores adultos- la Universidad creó programas de diploma en Informática y Tecnología, para proporcionarles a los alumnos una amplia gama de destrezas técnicas y organizativas, así como la comprensión de conceptos fundamentales de negocios que enfatizan en cómo la tecnología es el puente que los conecta con sus profesiones futuras.

Este es solo un ejemplo de cómo los líderes de diferentes campos de los sectores público y privado, están haciendo un compromiso para crear diversidad en la fuerza laboral, y la ocupación de las plazas importantes cuya estabilidad y solidez necesita garantizar el campo de la tecnología.


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